En León, la educación también se construye con acciones que cuidan el medio ambiente. Con esta visión, la presidenta municipal, Ale Gutiérrez, puso en marcha el programa «Escuelas Captadoras de Lluvia», una estrategia que convierte a los planteles educativos en espacios sustentables donde el aprendizaje ocurre a través del uso responsable de los recursos naturales.
Impulsado a través de la Dirección General de Educación, el programa busca reducir la huella hídrica de las instituciones públicas. El director de Educación, Jonathan González, detalló que en una primera etapa se contempla la instalación de estos sistemas en 10 centros educativos, con la meta de ampliar el beneficio a 30 escuelas en todo el municipio.
“Esta parte es importante para nosotros: poder meter este tipo de ecotecnias en nuestros espacios educativos, con el propósito de instalarlo en hasta 30 escuelas”, indicó el funcionario municipal.
¿Cómo funciona el sistema de captación pluvial?
La infraestructura instalada aprovecha el agua de lluvia que se recolecta en los domos escolares (previamente construidos por el Gobierno Municipal). Posteriormente, el agua es conducida a través de filtros especializados y almacenada en depósitos de gran capacidad.
El agua tratada se destina de forma exclusiva para:
Abastecer la red de sanitarios de los estudiantes.
El riego y mantenimiento de las áreas verdes.
Con esta tecnología, cada plantel podrá captar y reutilizar hasta 40 mil litros de agua de lluvia al mes. Esto genera un ahorro económico significativo, reduce drásticamente el consumo de agua potable extraída de la red municipal y fortalece una cultura de responsabilidad ambiental entre niñas, niños y jóvenes.





