Para seguir escribiendo su emotiva historia de vida, Lupita, la pequeña que nació a las 27 semanas de gestación cuando su madre Mariana se convirtió en donadora de órganos y tejidos hace dos meses, continúa recibiendo atención especializada y presenta una evolución favorable en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Gineco-Pediatría No. 48.
Este hospital, perteneciente al Centro Médico Nacional del Bajío (CMNB) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en León, Guanajuato, ha sido el hogar de la pequeña durante su proceso de recuperación.
Familiares agradecen la atención médica
María “N”, abuela de la pequeña, señaló que Lupita ha mostrado una mejoría constante durante los dos meses que ha permanecido bajo cuidado hospitalario.
“Está bien, yo he venido a las visitas a verla y a estar con ella. Desde que llegó la han atendido muy bien, ahorita bendito Dios ya va mejor, cumple dos meses, solo esperamos que suba de peso y que deje las puntitas de oxígeno. Se llama así porque su mamá quería ese nombre y su papá se la encargó a la Virgen de Guadalupe”, expresó.
La abuela compartió la mezcla de emociones que vive la familia: “Cuando la veo y la cargo es como si estuviera viendo a su mamá porque se parece a ella. Me da nostalgia saber y pensar que son muchas cosas que no va a vivir su mamá con ella, pero está muy bien de salud”. Además, agradeció al equipo médico que atendió a su hija, afirmando que gracias a ellos ahora tienen “un pedacito” de ella.
Por su parte, Felipe “N”, abuelo de Lupita, destacó el respaldo institucional: “Estamos muy agradecidos, no hay ninguna duda, porque fue un apoyo desde el primer día con Trabajo Social, médicos, todos. Queremos lo mejor para ella, darle una vida buena y estable”.
Cuidados intensivos y evolución favorable
El jefe del Departamento Clínico de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), Fernando Barbosa Aguilar, informó que Lupita se mantuvo estable desde su nacimiento. Inicialmente recibió apoyo mediante ventilación no invasiva; posteriormente, por presencia de apnea, requirió intubación por aproximadamente una semana. En la actualidad, se encuentra con cánulas nasales de alto flujo.
El especialista explicó que la bebé recibió nutrición parenteral mientras se iniciaba progresivamente la alimentación enteral. Debido al fallecimiento de su madre y a la imposibilidad de contar con leche materna exclusiva, se solicitó ayuda al Banco de Leche Materna Pasteurizada ubicado en Irapuato, de donde se obtuvieron diez frascos en la etapa inicial.
Durante su estancia, la pequeña superó un proceso infeccioso asociado a una sepsis temprana, concluyendo exitosamente su esquema de antibióticos. Además, se le realizaron ultrasonidos especializados para descartar sangrados y problemas en el conducto arterioso, sin que presentara complicaciones.
Tras presentar intolerancia a la vía oral por posible alergia a la proteína, se modificó su alimentación con resultados positivos. Al nacer, Lupita pesó 800 gramos y hoy alcanza 1.2 kilogramos. La meta es llegar a 1.8 kilogramos para considerar su traslado a otra unidad para continuar su esquema de crecimiento y, posteriormente, su alta domiciliaria.
Infraestructura y capacidad resolutiva en Guanajuato
Barbosa Aguilar destacó que la infraestructura del IMSS en Guanajuato permite brindar una atención integral a prematuros extremos, favoreciendo su supervivencia mediante personal altamente capacitado y equipamiento de vanguardia.
Finalmente, la jefa de División de Investigación en Salud de la UMAE No. 48, Alma Patricia González, señaló que la bebé fue recibida por un equipo multidisciplinario especializado que brindó atención inmediata, destacando la labor coordinada del personal de enfermería y las distintas especialidades para garantizar el bienestar de la menor.






