El estado de Guanajuato se consolidó como un referente en salud al establecer un programa de implantes auditivos gratuitos: osteointegrados y colocación de implantes cocleares.
Durante el programa de la gobernadora de Guanajuato, Libia García Muñoz Ledo, Conectando con la Gente, autoridades estatales subrayaron la importancia de la detección temprana a través del tamiz auditivo neonatal, una prueba rápida e indolora que abre la puerta a tratamientos oportunos para los recién nacidos.
Tecnología de punta para combatir la sordera
Gloria Adriana Martínez Macías, coordinadora del Programa de Implante Coclear del Hospital de Especialidades Pediátrico de León, detalló que estos dispositivos médicos no son simples aparatos externos, sino tecnología de punta diseñada para suplir las funciones del nervio auditivo dañado.
Para entender el alcance del programa, la coordinadora explicó las diferencias y los pacientes objetivo de cada dispositivo:
-
Implantes cocleares: Están destinados a pacientes diagnosticados con sordera severa a profunda que no obtienen ningún beneficio clínico con el uso de auxiliares auditivos tradicionales.
-
Implantes osteointegrados: Se enfocan en pacientes que nacen con malformaciones (como la ausencia del pabellón auricular o problemas en el oído medio) o que perdieron la capacidad de audición derivado de infecciones crónicas.
Cabe destacar que el programa específico de implantes osteointegrados arrancó en 2023, lo que posiciona a la entidad como pionera a nivel nacional en garantizar su gratuidad.
Resultados y la importancia de la detección temprana
De acuerdo con los datos oficiales presentados por la Secretaría de Salud de Guanajuato, el impacto del programa suma 283 implantes exitosos (entre cocleares y osteointegrados). De esta cifra histórica, 107 dispositivos se han colocado en lo que va de la actual administración estatal.
Finalmente, Martínez Macías exhortó a los padres de familia a realizar de forma inmediata el tamiz auditivo neonatal, el cual se aplica de manera gratuita en las clínicas de la Secretaría de Salud de Guanajuato. La especialista advirtió que muchos bebés con sordera lucen clínicamente sanos, y es hasta los dos o tres años de edad cuando las familias percatan que el menor no escucha, perdiendo un tiempo valioso para su desarrollo y tratamiento oportuno.





